El desarrollo de nuestra gente va más allá de lo que le enseñamos en el aula.

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El gran dilema de las áreas de Talento Humano y de las organizaciones que deciden invertir en formación radica en la dificultad para medir su impacto directo en los KPI´s organizacionales y en recibir una especie de certeza, en donde se garantice que las personas en las que se invirtió tiempo y recursos realmente generen un cambio comportamental y éste se mantenga a través del tiempo.

La carga emocional, motivacional y la incorporación de aprendizajes tienden a caer rápidamente si los programas de formación y desarrollo no se llevan a otro nivel. Pero, ¿Qué es otro nivel? ¿Cómo enlazar la Formación con los Resultados? Aunque parezca que es un tema difícil de abordar, realmente es más sencillo de lo que imaginamos. El éxito del sostenimiento de un programa radica en estos 2 aspectos:

- Dar contenidos con un objetivo personal en la mira. Es un error dar capacitaciones y dictar contenidos si no se tiene inmerso en él un plan de desarrollo personal en donde cada colaborador se trace una meta, basado en lo que él sabe que debe fortalecer. La empresa de consultoría debe ofrecer las herramientas para que pueda cambiar el comportamiento y hacer un seguimiento individual y de equipo en donde dé soporte a esa movilización. El reto está en contratar empresas de consultoría y formación que cuenten con el recurso adecuado para que ese diseño estratégico de aprendizaje esté basado en las limitantes del aprendizaje en adultos y se dé de tal manera que las personas no sientan que el programa es una carga de tiempo adicional en su vida, que trae poco o nada de beneficio.

- Abrir el espectro para que el colaborador entienda quién es y por qué actúa como lo ha hecho. De nada sirve dar las mejores teorías y herramientas si estas no son fácilmente aplicables en el día a día laboral y si la persona no comprende aspectos de su persona que lo llevan a caer en ciertas acciones que están limitando su desempeño. No hay posibilidad de generar cambios sostenidos si no entiendo mis propias limitantes frente al cambio, frente al éxito, frente al fracaso. Pero esto no puede hacerse después de la formación. Las personas encargadas de Formación y Desarrollo dentro de las organizaciones no pueden esperar que el cambio conductal se dé después de recibir un contenido. El colaborador debe llevar un problema personal en su rol o gestión claro desde el inicio del programa para que este, unido a los contenidos ofrecidos en el programa, potencien su rol. Sino, el colaborador se verá absorbido por el día a día y además de no gestar cambios, olvidará rápidamente el contenido que se le ofreció.

Este seguimiento personal y colectivo de cambio debe ser tan importante para la empresa de consultoría y para las áreas de Talento Humano, como la capacitación misma. El problema que vemos hoy es que a veces se gasta más energía en dejar la sensación en de haber realizado un evento con excelente organización, locación, comida y contenido, que en lograr el éxito formativo que solo se garantiza semanas después de lo vivido en el aula.

Es fundamental que las formaciones conecten más y mejor con las reales necesidades del negocio, aseguren aplicar los aprendizajes o retos reales de la empresa y tengan un plan de impacto, aprendizaje y desarrollo posterior a la intervención creado por profesionales de diversas áreas que generen maneras sorprendentes de dejar fijados los conceptos y sean fácilmente aplicables para las personas a largo plazo.

El Aprendizaje Extendido permite ofrecer intervenciones estratégicas, dejando atrás los mitos de la formación como un espacio lúdico y netamente integrativo y motivacional para los equipos. Los programas de intervención en formación y desarrollo, así como los procesos de cambio y cultura, toman vida, fuerza, sentido y dan resultados, si se acompañan de esta estrategia, garantizando de esta manera, que los conceptos, constructos, herramientas y recursos, no sólo son incorporados por cada individuo, sino que también se hacen parte del ADN de la organización y fortalecen su identidad dejando como resultado el crecimiento de cada persona, equipo y de la empresa de la cual hacen parte.

Solo convirtiendo en el principal y verdadero espacio de formación se logra potenciar el talento de las personas, el sentido de los equipos y así, superar los resultados esperados.

Si quieres conocer más de nuestros modelos de intervención y de cómo implementamos la estrategia de aprendizaje extendido, comunícate con nosotros.